El nearshoring cambió de pregunta: energía, agua y transmisión son el nuevo cuello de botella
- hace 2 días
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El debate del nearshoring ya no es si las fábricas vendrán, sino si México tendrá energía, agua y redes para sostenerlas. La señal de fondo es que la ventaja geográfica del país topó con sus propios límites de infraestructura, y ahí se jugará la próxima ola de inversión.
Los números explican el giro. Según México ¿Cómo Vamos?, más de la mitad de la inversión extranjera directa que llega al país ya tiene motivación explícita de relocalización, una proporción que hace cuatro años no llegaba a un tercio. El problema es que la manufactura representa 91.6% de las exportaciones mexicanas y las plantas más codiciadas, semiconductores y ensamble de hardware, son justo las que más electricidad y agua demandan. La región noreste, epicentro del fenómeno, concentra buena parte de las solicitudes de conexión eléctrica del país, y el norte enfrenta una escasez de agua que ya hace a algunas industrias reconsiderar su ubicación.
El gobierno lo reconoció en su estrategia. La presidenta Claudia Sheinbaum presentó en mayo un paquete de decretos del Plan México para acelerar la inversión, y la CFE fijó como meta sexenal sumar 32,000 megawatts de capacidad y elevar la participación de renovables de 24% a por lo menos 38%. Son cifras ambiciosas que solo importarán si la red de transmisión crece al mismo ritmo que los parques industriales.
La pregunta que define el resto de la década ya no es cuántos anuncios de inversión se firman, sino cuántos se vuelven plantas operando con energía confiable. Quien resuelva ese cuello de botella primero capturará la parte más valiosa de la relocalización.
Fuentes:
https://mexicocomovamos.mx/publicaciones/2026/05/plan-mexico-acciones-inmediatas-para-la-inversion/
https://mexicocomovamos.mx/publicaciones/2026/01/a-un-anio-del-plan-mexico-como-vamos/




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